lunes, 9 de marzo de 2020

Cuando la ficción nos alcanza: coronavirus y Ensayo sobre la ceguera

Julianne Moore
Este fin de semana el Ministerio de Salud confirmó, desde su perfil de Twitter, el primer caso de covid-19 en el país. En el comunicado se lee que "El país se prepara desde hace más de ocho semanas para enfrentar la llegada del nuevo coronavirus COVID-19". Hasta ahí todo muy bien. La viva imagen de un gobierno preocupado por el bienestar de los ciudadanos. Sin embargo, al echar la mirada a esas semanas a las que se refiere el comunicado, un viento helado me recorre la espalda. La cosa fue más o menos así. Primero, cuando el resto de los países procuraban sacar a los suyos de Wuhan, aquí la Cancillería contemplaba la posibilidad de rifar siete cupos entre catorce colombianos. Al final rectificaron pero ya el asunto no olía bien. Luego, se armó un innecesario show con avión de la Fuerza Aérea y todo, pero el famoso avión se quedó varado por varios días en Seúl. Lo más insólito fue que se eligió un centro deportivo para la cuarentena de los pasajeros y la tripulación al regresar al país. En Ensayo sobre la ceguera de José Saramago sucede algo más o menos similar. En la ficción, un gobierno aturdido ante una epidemia de ceguera que ataca sin previo aviso, decide recluir a los enfermos en un manicomio abandonado y no, como se esperaría, en un centro hospitalario donde se garantizarían estándares mínimos de salubridad. Los enfermos son llevados a fuerza de cañón y dejados allí a la buena de dios. Con el pasar de los días, llegan más enfermos y el lugar se convierte en un pequeño infierno. Aquí la situación no es ni de lejos tan dantesca, pero sí causa curiosidad que se escoja un lugar que a las claras no es apto para contener un virus que parece esparcirse con mucha facilidad. Y causa, ahora sí, un poco de miedo, que a la primera se desate el caos a causa de una tubería rota. Ahora que ya está confirmado el primer caso de covid-19 ¿qué seguirá?, ¿si hay muchos contagiados, dónde serán recluidos?, ¿serán llevados a ese mismo centro deportivo?, ¿serán dejados a su suerte por un sistema de salud colapsado desde el principio? En la ficción del portugués la epidemia de ceguera desaparece por sí sola luego de sacar a flote lo peor de la humanidad y de dejar devastada la ciudad. Aquí, al menos por ahora, el panorama es más que incierto. Ya el asunto no parece macondiano como suele suceder en este país, sino de ciencia ficción y distopías.
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Imagen: Blindness, 2008. IMDb

11 comentarios:

  1. Es un tópico que agobia.Todos los días noticias diferentes.
    Aqui la gente sale mas que nunca El tráfico es increíble y los lugares están repletos. La gente no le hace caso a nada
    La mayoría son venezolanos que han venido a Miami por montones
    No se como estará por el norte.En fin un tópico muy difícil que tu has manejado deliciosamente. abrazos

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    1. Sí, mi querida. Una situación muy compleja en un mundo paranoico. Eso sí, es curioso que la literatura siempre nos siga los pasos hasta alcanzarnos. Ahí está "La peste", "Muerte en Venecia" y así hasta el infinito.
      Gracias por pasar. Un Abrazo.

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  2. Los medios de desinformación masiva se han encargado de exagerar el caso. Es un virus nuevo, sí. Pero de una especie conocida. Hay tratamiento y los casos de contagio son muy pocos y la gran mayoría se cura. Es un chupacabras.

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    1. Lo que yo siento es que los gobiernos locales están aturdidos sin saber qué hacer. Sí, parece ser un virus con una tasa de mortalidad muy baja pero de alto contagio. Esas dos cosas, que parecerían opuestas, tienen a quienes deciden, con las manos en la cabeza.

      Saludos. Gracias por pasar.

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  3. En mi modesta opinión este tema será objeto de estudio por la Sociología en el futuro. Si lo normal es que el pueblo se "histerice" y los gobiernos tranquilicen, en esta ocasión es lo inverso, es como si cada gobierno, por turnos, siguiera aquel cuento maravilloso del El traje nuevo del emperador, aquel invisible atuendo que todos alababan por miedo a que no los considerasen dignos. Como en aquel cuento, parece que los gobiernos actúen por comparación a lo que hacen otros. Sin estar demasiado convencidos, pero con miedo a que les digan que no hacen nada. De ahí, las medidas absurdas y arbitrarias que se toman en cada país.
    Si nos olvidamos del ruido de las redes y los medios, y vamos a la información objetiva, vemos que este coronavirus presenta los mismos síntomas que la gripe común. La gripe común, solo en España, afectó el año pasado a 500.000 personas y de ellas fallecieron 6.500. ¡El doble de fallecidos en todo el mundo por este coronavirus! Y que recuerde, por ello, no se suspendieron eventos, ni se cerraron colegios ni se jugaron partidos de fútbol a puerta cerrada.
    No digo que haya que tomar medidas, pero las veo de todo punto exageradas si nos remitimos a los números. Espero que en el futuro sepamos la verdad de todo esto más allá del alarmismo generado por los medios y las autoridades. ¡Saludos!

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    1. David, tienes toda la razón. Y sí, ojalá algún día sepamos la verdad de todo esto. Apenas anoche leí un hilo de Twitter, con pinta conspiranoica, pero muy interesante, que hablaba de lo bien que le había sentado a China todo este tropel, al menos en lo que a compra de acciones de empresas extranjeras en su territorio se refiere. Quién sabe. Y por acá, los gobiernos sin saber que hacer. Como tú lo dices, están mirando y aplaudiendo el traje invisible del emperador.

      Gracias por pasar.
      Nos seguimos leyendo.

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  4. ¡Hola!

    Me ha gustado mucho y tan solo espero que esta situación pase cuanto antes.

    Un abrazo

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    1. Esperemos que todo pase pronto.
      Gracias por pasar.
      Nos seguimos leyendo.

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  5. Vuelvo a leerte primero quiero felicitarte por tu nuevo blog es maravilloso ¿Es de blogger? Por aquí se chimenta que el virus fue creado no nacido...En fin. Me gusta mucho el formato y tu estado de palabras maravilloso Un abrazo desde lo lejo sin virus,desde una Miami con menos gente afuera pero normal

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    1. Mi querida Mucha, gracias por estar siempre atenta y por siempre pasar y volver a pasar. Te cuento: sí es el mismo blog de blogger (que antes se llamaba Mangadelvalle) solo que ahora lo redireccioné a un dominio personal. Por aquí las calles también están más o menos desocupadas, pero ahí vamos. Un abrazote.

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